viernes, febrero 26, 2010

Los deseos se cumplen

Periplo hacia una vacante estatal

Breve.
Enloquecida y pataleando en dos tercios de agua, recurro a lo que en primera instancia debí recurrir: pedir ayuda.
Entonces llamo al ex, a la amiga, a la amiga de la amiga y a todos los que están a mi alcance. Con gesto amoroso me dan las dos manos llenas de posibilidades, mas ninguna de ellas trae una solución, ni emulsión ni nada.
Son las primeras horas del miércoles y el pescado aún sin vender.
El teléfono no para de enmudecer, salvo en aquellas ocasiones que suena, atiendo y del otro lado se escucha a un otro cavilante. Sólo respira ruidosamente y corta.
Así tres o cuatro veces al día.
Por la tarde las redes vuelven llenas de nada, caracoles rotos y una desesperación en edad de desarrollarse. Vuelvo todo al mar, porque en el fondo creo que algo bueno va a traer la próxima vez, aunque haya sólo una próxima vez.
Abro el mail. Una carta amabilísima me dice que no, que intente por otro lado.
Otro mail de no, pasadas las 12 de la noche. Y otro más, a la una clavada y serena.
El jueves se le pega al miércoles que muere y de tan juntos no diferencio uno de otro. Salvo por la esperanza que tengo de jueves, inmaculada y bien nacida.
Y así de esperanzada gestionamos aquí y allá, pagamos, endeudamos un futuro o dos, ponemos, sacamos, resolvemos, nos hacemos expeditivos y lamentamos un poco todo lo que pudo haber sido y no fue.
Y cuando estoy armándome el cuerpo y el espíritu para lo nuevo, me avisan que eso que tanto busqué, lo que pedí, ansié, reclamé y lloré, está ahí. Listo para disfrutarlo.
Y me digo si todo lo que me toque en esta vida será como ese sonetongo, donde no se goza bien de lo gozado sino después de haberlo padecido y tengo bien sufrido lo sufrido y bien llorado lo llorado.
Lo que pasa es otra cosa. El deseo mancomunado ayuda más que el pedido solitario. No fui sólo yo. Hubo otros que desearon a la par conmigo.
Fue el kit de santado inflable.
Fue la magia que sucede cuando el murmullo unitario es grito colectivo.

Parece que así los deseos se cumplen.

8 Comments:

Blogger Marina said...

algo así como "just a little help from my friends"... esa magia es lo que nos sostiene
felicitaciones por lo que sea que hayas logrado :)

febrero 27, 2010  
Anonymous Luc said...

¡Alegría!

Yo le tenía mucha fe al santado inflable.
besos grandes y un brindis con pepsi max en honor a Miranda y a vos que sos la que corriste, desesperaste y, sobre todo, la trajiste a este mundo raro donde algunas cosas, a veces salen bien.

febrero 27, 2010  
Blogger el_iluso_careta said...

si le digo no entendí una p...
suena grosero????

marzo 02, 2010  
Blogger  said...

vamo' arriba carajo!

marzo 09, 2010  
Blogger Laviga said...

Tenés por bien gastado lo gastado...

marzo 10, 2010  
Blogger Néstor Dulce said...

Te invito a conocer el primer blog de humor oficialista
Un adelanto:
Litita tiene menos ideología que una puerta giratoria

marzo 17, 2010  
Blogger morgana said...

Marina,
Gracias por pasar siempre.
Luc y Laviga,
Queridas, sin su ayuda -de escuchas, de movidas, de rezos y demases- esto hubiera sido posible... pero qué suerte tenerlas a mano para que todo sea más leve.
Piluso,
Le recomiendo dejar la mente en blanco. Ahora Lea. Seguro que Tampoco va a entender pero ¿qué importa? Beso zen.
Pé,
Esssa!
Néstor D.
Me gustó tanto su humor que lo puse en mi mess toda la semana pasada.

marzo 24, 2010  
Blogger Ángel Castro said...

Sobre los deseos pienso dos cosas. Que danzan y luchan los deseos de uno con los de los otros, como en capoeira.
Y que los deseos profundos, rezados de alguna manera íntima, firme, directa y confiada, se cumplen sin que uno perciba apoyo comunitario. Esta es la apreciación de los solitarios, por ejemplo. Y se diría también que el universo conspiró a favor de nuestro deseo cumplido.
Besos.
Á

abril 22, 2010  

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